29 ABRIL 2018

Hace muchos, muchos años…

Un valiente guerrero Astur hizo una apuesta con los demonios de la montaña. El desafio consistia en correr desde el mar hasta la montaña más alta que alcanzara la vista. Si ganaba seria el dueño y señor del mar y la montaña, si perdía los demonios serían dueños de su alma. El valiente guerrero salío victorioso de la prueba. Uno de los demonios enfadado pateó la roca rabioso. Su huella dura hasta nuestros días”… los demonios de la montaña han vuelto.

¡¡¡Buscan revancha!!!